“Salvemos la Isla de Valdecañas”

La isla de Valdecañas es un ejemplo de recuperación e integración ambiental. Antes del desarrollo residencial actual, la zona estaba poblada únicamente por eucaliptos y en parte servía de vertedero. Hoy es un espacio de gran biodiversidad, con una nutrida flora y fauna, en donde las zonas verdes ocupan el 90% de su territorio, con más de 200.000 plantas, árboles y arbustos y 28 especies de aves y mamíferos que no estaban antes. El desarrollo del complejo es precisamente lo que ha proporcionado el valor ambiental que la isla tiene en la actualidad.

Aunque quienes reclaman la destrucción de la Isla de Valdecañas esgrimen razones medioambientales, en realidad la situación actual se debe a aspectos administrativos. Un posible derribo supondría el verdadero ataque a la biodiversidad y al medioambiente y traería, además, graves daños sociales y económicos a los municipios cercanos y al conjunto de Extremadura.

Animamos a todos los que compartan nuestra causa a sumarse a esta iniciativa para salvar la Isla. Vamos a hacerlo desde el máximo respeto a todas las opiniones, la mayor voluntad de diálogo y la total disposición a alcanzar acuerdos con todas las partes. La Isla de Valdecañas puede convertirse en un modelo de sostenibilidad ambiental y de convivencia entre espacios naturales y residenciales.

La experiencia demuestra que una actividad humana responsable y respetuosa con el entorno es compatible con la protección ambiental, y sobre todo es una fórmula deseable.